El pescado ideal para el horno
Los pescados enteros y de carne firme son los grandes protagonistas del horno: dorada, lubina, besugo, salmonete y lubina salvaje aguantan la cocción sin deshacerse y ganan sabor. Las piezas grandes también funcionan en lomos gruesos con piel.
El pescado debe estar fresco: ojos brillantes, agallas rojas y carne firme al tacto. Pide en la pescadería que lo escamen y limpien, o aprende a hacerlo tú: el resultado del horno depende tanto de la materia prima como de la receta.
Tiempos y temperaturas
La regla general es hornear a 180-200 grados con calor arriba y abajo, calculando unos 10-12 minutos por cada 500 gramos de pescado entero. Un pescado de un kilo estará listo en unos 20-25 minutos; los lomos finos, en 10-15.
Para saber si está en su punto, mira la espina dorsal: la carne debe separarse con facilidad pero seguir jugosa. Si se seca o se desprende sola, te has pasado. El pescado sigue cociéndose un par de minutos fuera del horno, así que sácalo un pelín antes.
Tres recetas básicas para empezar
Dorada a la sal: cubre el pescado con sal gorda humedecida, hornea 20-25 minutos y rompe la costra en la mesa. Lubina al horno con patatas y cebolla: capa de patata fina, pescado encima, vino blanco y aceite, y 25 minutos de horno.
Besugo a la espalda con ajos y guindilla: abre el besugo, hornéalo 12-15 minutos y termina con una lluvia de ajos dorados y aceite caliente. Tres recetas sencillas que siempre funcionan y que se adaptan a cualquier pescado entero.
Dorada al horno con patatas paso a paso
Calienta a 200 grados con calor arriba y abajo.
Cubre la bandeja con patatas en rodajas finas, cebolla y un chorro de aceite.
Pon la dorada limpia encima, con sal, ajo laminado, limón y vino blanco.
Cocina 20-25 minutos según el tamaño, regando con su jugo a mitad.
La carne debe separarse de la espina pero quedar jugosa.
Deja reposar 2-3 minutos fuera del horno antes de servir.