Por qué la tormenta es tan peligrosa
Una caña de carbono es un excelente conductor eléctrico, y en un descampado o junto al agua eres el objeto más alto de la zona. La probabilidad de impacto directo es baja, pero las descargas laterales y la conducción por el suelo húmedo causan la mayoría de accidentes. Pescar en agua o a pocos metros de ella multiplica el riesgo, porque el agua conduce la corriente.
Además, la tormenta suele venir acompañada de viento fuerte y subida del nivel del agua en ríos, lo que complica la vuelta a la orilla. No hay captura que justifique quedarse: cuando ves rayos o escuchas truenos, la distancia al impacto ya es peligrosamente corta.
Qué hacer si te sorprende una tormenta
Recoge el equipo, deja la caña en el suelo lejos de ti y aléjate del agua. Busca refugio en un edificio o vehículo cerrado; si no hay ninguno, agáchate en cuclillas con los pies juntos en la zona más baja posible, sobre una superficie seca si puedes, sin tumbarte en el suelo. Mantente alejado de árboles aislados, torretas, vallas metálicas y objetos altos.
No sigas pescando 'solo un poco más': los rayos pueden caer a kilómetros de distancia de la nube que ves. Espera al menos 30 minutos después del último trueno antes de volver al agua.
Pescar con lluvia sin tormenta
La lluvia sin aparato eléctrico no solo es segura, sino que suele mejorar la pesca: el agua turbia y la caída de insectos activan a muchas especies. Eso sí, adapta el equipo: ropa impermeable, fundas para el carrete y para el móvil, y cuidado con las orillas fangosas que se vuelven traicioneras con el agua.
En ríos, vigila la subida del caudal: las crecidas repentinas arrastran y cambian el río en minutos. Si el agua sube o se enturbia de golpe, recoge y busca un punto seguro en altura.
Protocolo ante una tormenta eléctrica
Al primer trueno o relámpago visible, la zona ya está en riesgo.
Deja las cañas en el suelo, alejadas de ti y del agua.
Aparta de la orilla, de la escollera y de cualquier lámina de agua.
Edificio o vehículo cerrado; si no existe, la zona más baja disponible.
En cuclillas, pies juntos, manos en las rodillas y cabeza baja.
No reanudes la pesca hasta media hora después del último trueno.