Leer la corriente y elegir el puesto
El río se divide en zonas: rápidos (agua turbulenta que oxigena), pozas (aguas tranquilas donde los peces descansan) y orillas con corriente moderada, donde suelen alimentarse barbos, bogas y ciprínidos. Los peces se colocan con la cabeza contra la corriente, esperando el alimento que baja.
Un buen puesto tiene acceso cómodo, algo de profundidad y una corriente que pase por delante del cebo. Las zonas de transición entre rápido y poza son las más productivas.
Montajes para la corriente
El montaje de fondo con plomo fijo o corredero mantiene el cebo en el lecho del río, donde se alimenta el barbo. El feeder añade un comedero que libera cebado en el mismo punto, ideal para sesiones largas de carpa, barbo y boga.
El flotador de río, con boya lastrada y deriva natural, recorre el agua dejando que el cebo baje por la corriente: es la técnica más visual y efectiva para pescar en superficie o a media agua.
Especies y cebos de río
En los ríos peninsulares conviven barbo, boga, carpa y tenca, además de truchas en los tramos altos y especies introducidas como el black-bass. Cada especie tiene su cebo favorito: maíz y pellets para carpas y barbos, larvas y gusanos para bogas y tencas.
La lombriz es el cebo universal de río y funciona en todas las estaciones. En primavera y verano, los cebos vegetales (maíz, cebada, pan) ganan protagonismo con el agua templada.
Elegir y preparar un puesto de río
Localiza pozas y zonas de transición entre rápido y poza.
Con un plomo de sonda o con la propia boya.
Fondo, feeder o flotador según la fuerza del agua.
A intervalos regulares para mantener el banco cerca.
En corriente, la picada se nota como un tirón seco.