Cebos naturales que nunca fallan
El gusano o lombriz es el cebo universal de agua dulce y salada; el maíz dulce domina la pesca de carpas y barbos; y el camarón o la quisquilla son imbatibles para doradas, sargos y lubinas. Cada especie tiene una preferencia clara, y ofrecérsela en el momento adecuado multiplica las picadas.
Cebos vivos y artificiales
Los cebos vivos, como el pez pequeño o el cangrejo, son la opción más efectiva para grandes depredadores como el lucio o la lubina. Los artificiales, en cambio, permiten cubrir mucha agua lanzando y recogiendo: vinilos, cucharillas y señuelos de superficie imitan a la presa y provocan ataques por reflejo.
El cebo según la especie y la época
En agua fría los peces buscan proteína fácil, por eso el gusano funciona bien en invierno, mientras que en verano los cebos dulces como maíz o boilies rinden más. Antes de decidir, piensa en qué come la especie en ese agua y en esa estación, y adapta el tamaño del cebo al de las piezas que quieres capturar.